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El parto “desde dentro”

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El American Journal of Obstetrics and Gynecology ha publicado un video de las imágenes de un parto obtenidas por medio de resonancia magnética. El nacimiento tuvo lugar en un hospital de Berlín a finales de 2010, aunque el video se ha guardado hasta ahora.

El objetivo de los médicos al captar el parto -del que se muestra el momento final- con resonancia magnética es investigar la relación del feto y los movimientos de la pelvis. Entender los mecanismos del parto ayudará a diseñar procedimientos en caso de complicaciones, según concluye el artículo, que destaca las ventajas de poder observar en concreto la cabeza del feto y su comportamiento en el canal del parto. Esto supone un gran avance en el conocimiento del proceso y sobre todo a la hora de adelantarse a las posibles complicaciones que pueden darse en ese momento. Un punto más a favor de la tecnología, ya que hasta ahora, la mayoría de investigaciones se realizaban palpando a la parturienta o con cadáveres de mujeres que fallecieron durante el parto.

En las imágenes se puede ver, no sólo al bebé, sino la placenta en el interior del útero y cómo queda éste una vez producido el alumbramiento completo.

Este segundo video nos muestra las imágenes en movimiento, lo que permite ver las contracciones del útero para expulsar al bebé.

Espero que disfruteis de esta nueva perspectiva del nacimiento

Pon tu útero a bailar (la Danza del Vientre)

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La llamada danza del vientre, danza oriental o bellydance tal y como hoy la conocemos, fusiona muchos elementos. Su base son las danzas populares típicas de diversas regiones o zonas geográficas del mundo árabe. Pero lo que se baila hoy en día bajo este nombre es el estilo que se popularizó a partir de las antiguas películas de Hollywood, que fusiona elementos originales con movimientos más refinados cercanos al ballet. Incluso el vestuario, el empleo de tacones o el maquillaje son añadidos modernos. Se creó así un estilo más glamouroso y atractivo para el espectador europeo y norteamericano, con otras costumbres y gustos estéticos.
Pero si buscamos su origen, más allá del cariz dado por Occidente, no sabemos realmente de dónde procede ni cuándo surgió. Incluso su historia reciente es complicada de documentar, debido a los prejuicios de quienes escribieron sobre ella. Según algunos investigadores, sus raíces parecen estar relacionadas con rituales religiosos prehistóricos. En concreto, se trataría de ceremonias para propiciar la fertilidad. Para afirmar esto se basan en que es un baile que reproduce simbólicamente los movimientos de la concepción y el parto (movimientos bruscos de cadera, contracciones y ondulaciones abdominales…) Por ello, también es una danza apropiada para la mujer embarazada y una ayuda en el momento de parir, pues los movimientos ondulantes realizados con las caderas fortalecen el útero y la zona pélvica (lo que sujetará mejor al feto durante el embarazo) y enseñan a relajarlo entre contracción y contracción. En algunas tribus beduinas y bereberes, en el momento del parto, el resto de mujeres rodea a la parturienta y la acompañan danzando, compartiendo con ella los movimientos de su cuerpo.

Esta danza es una fuente de autoafirmación femenina que expresa como ninguna otra la esencia de ser mujer. Nos anima a celebrar nuestra belleza interior. Nos recuerda el placer de sentir el cuerpo en toda su extensión, en todas sus partes. Nos devuelve nuestra sensualidad innata, que perdemos o escondemos bajo capas de vergüenza, porque es una danza que realza nuestra feminidad sin convertirla en un objeto de deseo. Concede importantes beneficios físicos como la regulación de los ciclos menstruales, la renovación de la energía corporal y un conocimiento mayor del cuerpo y de los propios sentimientos. Facilita el desbloqueo de las tensiones, emociones y sentimientos reprimidos que se instalan en la estructura corporal, permite expresarlos y así libera y armoniza el cuerpo y la mente. En el ámbito psicológico, ocurren cambios sutiles. Ya que no requiere un cuerpo escultural ni un vientre plano, empiezas a aceptar y apreciar tu propio cuerpo, adquieres confianza en ti misma, descubres tu gracia, disfrutas de tu ser, olvidas tus problemas, descubres el aquí y el ahora mientras te dejas llevar por la música, intentando dibujarla con todo tu cuerpo. Experimentas una transformación total.
Al desbloquear la energía retenida debido a la tensión, se favorece el buen funcionamiento de los ovarios y el útero. Los movimientos del baile liberan la energía femenina, centrándose en su fuente: la pelvis y sus órganos internos. Pero no sólo eso. Los movimientos suaves y serpenteantes de los brazos conectan con el cielo, ofrecen y dirigen la energía de la Madre Tierra que penetra en el cuerpo de la mujer a través de los pies descalzos. El pecho se abre, ofreciendo espacio al corazón para recibir la energía universal del Amor. Las manos aletean, acariciando el aire en torno a tu cuerpo. Los hombros descansan, por fin, y se relajan con el movimiento…

En esta danza aún hay muchos más beneficios, tanto físicos como mentales. Pero por encima de todos, quiero destacar uno: te hace olvidarte del mundo, centrarte en ti misma y divertirte. Y eso, hoy, nos hace mucha falta.

Si a alguien le interesa profundizar en los beneficios de la Danza del Vientre en el embarazo, creo que aquí hay buena información:

http://lacted.com/bellydancingindex.html

Y aquí, un par de videos, para disfrutar